Elegir de nuevo es amar de nuevo
ElHijo de nuevo

El Juglar Perdido

¿QUÉ ES DEMOCRACIA?
 
 

Bebé muerto en el LíbanoLa democracia no es elegir

La democracia es ofrecer una verdadera Alternativa. De lo contrario elegir se hace paradógicamente imposible.

La democracia es, entonces, no deshacerse de lo que es bueno. Y sólo lo que da resultado es bueno.

Elegir se hace necesario cuando nos deshacemos de lo que es bueno. A partir de ese momento el único sentido de elegir es retornar, nuevamente, a lo que sí funciona. Elegir, entonces, debe ser Elegir de nuevo

Después de abandonar lo que da resultado las únicas opciones posibles son:

  1. Retornar a lo que realmente funciona
  2. Mantener la posición disfuncional.

Mantener la posición disfuncional depende de ocultar la verdadera opción. Ocultar la verdadera opción consiste en disfrazar esa falta de alternativa con aparentes opciones o formas de venganza sin real contenido liberador. Por otra parte, algunas de estas formas pueden competir por la atención del "ignorante" pero no son aceptadas “democráticamente” como ganadoras.

Elegir de nuevo o retornar  a lo que realmente funciona, sin embargo, plantea un verdadero aprendizaje que requiere una correcta valoración de lo alcanzado. Utilizamos como ejemplo lo ocurrido en Venezuela el 11, 12 y 13 de abril de 2002. Estos acontecimientos representan la más auténtica y real elección democrática ocurrida en país alguno producto de la más pura y legítima expresión de unificación de voluntad. Los pasos a seguir son:

  1. El reconocimiento de que hemos elegido libremente abandonar lo que sí funciona como consecuencia de no valorarlo apropiadamente.

    ejemplo: 11 de abril 2002, Venezuela

    Existen todavía personas que no reconocen su responsabilidad en lo ocurrido. Protagonismo en lugar de ofrecer sin condición la verdadera Alternativa.

  2. El reconocimiento de las consecuencias de elegir equivocadamente. La pérdida temporal de lo alcanzado cuya causa es el mismo principio anteriormente expuesto. Regreso al pasado. Negación al cambio.

    ejemplo: 12 de abril 2002, Venezuela

    Existen todavía personas que no asumen su participación en lo ocurrido. Vinculan el pasado con la historia, distorsionándola, estableciendo que una verdadera Alternativa depende de hacer excepciones.

  3. Elegir correctamente.

    ejemplo: 13 de abril 2002, Venezuela

    Sólo es posible cuando se ha cumplido con los pasos anteriores. La correcta reevaluación permitirá vislumbrar nuevamente la verdadera Alternativa. De lo contrario, es imposible elegir de nuevo.

La democracia, entonces, debe tener como propósito alcanzar y conservar un estado que beneficia a todos sin excepción.

La ilusión de que el voto es secreto es un fiel reflejo de que todavía no asumimos la responsabilidad de lo que sentimos; cuando lo que sentimos muestra claramente qué fue lo que elegimos. Si no es un secreto lo que sentimos tampoco lo es lo que elegimos. El temor a reconocer esto avisa que todavía no estamos listos para conservar lo alcanzado pues no estamos asumiendo responsablemente las consecuencias de lo que decidimos. Por otra parte, alerta de la existencia temporal de represalias o condenación.

Si la democracia es un símbolo de Libertad  ¿por qué todavía no lo es de responsabilidad?

La responsabilidad real reconoce el vínculo permanente entre CAUSA y CONSECUENCIA.  El conocimiento de Causa sólo es posible donde hay reconocimiento de Su Consecuencia.

Desvincularse de las consecuencias es la fuente de malas noticias, y por consiguiente, de la manutención de una percepción distorsionada de la realidad. De esta manera le exigimos la salvación a todo y a todos menos a nosotros mismos.

¿Qué significado tiene forzar a pueblos enteros a vivir en democracia? ¿Podemos aprender a ser libres tomando como base la represalia o condenación? ¿Es democracia la no aceptación, y por consiguiente destrucción, de otras formas de elección? ¿Podemos ser libres y jueces a la vez? ¿Democracia es sembrar lo que no deseamos recoger? ¿No elegiríamos inmediatamente lo que es bueno si realmente nos lo estuvieran ofreciendo ahora? ¿Puede algo funcionar libremente y estar en guerra producto de experimentar miedo, pánico o terror?

¡¡La política debe tener como propósito el mejoramiento del entorno!!

La democracia no es un asunto de mayorías pues no existe tal cosa como la insatisfacción de minorías. Si algo es bueno es porque es constructivo, y el que lo sea no depende del criterio de los hombres. Sin embargo, habrá sido alcanzada la verdadera democracia cuando tal bondad goce de plena popularidad.

La democracia o percepción fidedigna de la realidad es, en última instancia, el reconocimiento de la inexistencia de alternativas pues cuando lo bueno está a la vista elegir ya no tiene sentido. Aquí y ahora lo importante ya es conservarlo